The Inside Out


Este sitio La web

¿Sufriste un ataque de generosidad y quieres regalarme algo? ¡Gracias! Fíjate en mi lista de deseos en Amazon.

Hai avuto un attacco di generosità e vuoi regalarmi qualcosa? Grazie! Controlla nella mia lista dei desideri su Amazon.

Where the wild things are

07/04/2004

Hablaba ayer con mi madre de estos textos, y entre los consejos que recibí está el siguiente: "no te abras a medias". Creo que es cierto, que tiendo a mostrar una parte y volverme a ocultar. Soy la tortuga que saca un poco la cabeza del caparazón pero la esconde apenas siente que hay riesgo: se está tan cómodo y calentito dentro... En mi caso particular, suele suceder que empiezo a contar algo muy emotivo para mí, y mecho en el texto algo más intelectual, más racional. Y también tiendo a generalizar de mis problemas a los de todo el mundo para justificar, como veremos más adelante.

Todo esto comienza, como cualquier buena historia, hace mucho tiempo. Entonces, era un salame de unos... 7, 8 años, pongamos. No sé si retroceder tanto, pero qué más da. Estaba en la escuela primaria, en mi segunda escuela primaria en realidad. Y no la pasaba bien. La pasaba horrible, en realidad, pero de eso me daría cuenta más adelante. Me habían cambiado de un lugar en que conocí a mi mejor amigo, a otro en el que nunca terminé de adaptarme, y en el que la gente nunca terminó de aceptarme.

Durante los años de primaria aprendí muchas cosas, pero no a relacionarme con la gente. Intentaba de todo, con una inocencia salida de demasiados libros, y eso, como sabemos, suele no funcionar. No funcionó. El romanticismo del siglo 19 no encaja entre los alumnos de primaria del 20, del mismo modo que los poemas de Miguel Hernández no encajan entre los patoteros de Fuerte Apache. El entusiasmo por los libros tampoco. La erudición menos que menos. En resumen, era una rata de biblioteca, un nerd, un traga. Y no lo sabía. Mis compañeros sí lo sabían, o lo intuían, y no querían que me mezclase con ellos.

A través de desprecios, golpes, esputos, insultos, burlas, aprendí entonces, durante 5 años, a callarme lo que podía tener para contar, o a hacerlo de maneras inofensivas. Si se fijan cuando charlan conmigo hoy en día, verán que si me interrumpen cuando cuento algo es difícil que siga hablando. Como decía, mostrar - esconder, esconder - mostrar. "¡Cuidado, estás diciendo algo importante! ¡Callado! Nadie quiere escuchar. ¡Nadie quiere! ALALLLALLALA!!!"

Es por eso que cuando pasé a la escuela secundaria no extrañé ni un poquito. Aún al día de hoy, no extraño a mis compañeros de primaria. En realidad, quiero verlos muertos, ni más ni menos. Para ser más preciso: el año pasado o el otro murió uno de ellos, ahogado en el sur de Mendoza. Cuando me enteré, no dije "Pasado, pisado". Dije "qué bien. Uno menos". Esa clase de delicados sentimientos despierta toda esa gente en mí, varones y mujeres por igual. En realidad el que murió no era el que peor me caía, y ciertamente también lo pensé, pero me sentí casi feliz de que hubiera desaparecido.

Por supuesto, siendo un nerd no pretendo haber sido el milagro de sociabilidad. Así como ellos me caen mal, pueden haber tenido miles de razones para odiarme. Pueden también escribir su propio ensayo contando lo mal que los hice sentir, tranquilamente. Pero estoy justificando: "esconder-mostrar".

Siguiendo con el hilo de la historia, llegamos a la secundaria. La tierra prometida, que venía a salvarme de los padecimientos del desierto. No. En la secundaria no me fue imposible adaptarme, y en realidad no lo logré hasta más o menos 4º o 5º año, pero las cosas no fueron tan malas. Hice varios, muchos, grandes amigos allí, amigos que aún hoy están cerca. Crecí mucho, como debe ser. Sin embargo, siempre tuve un aire de loco o extraño, en gran parte porque era, y soy, extraño. No me gustan las cosas que a muchos les gustan, no aguanto cosas que otros aguantan.

En mis primeros años de secundaria no cambié demasiado: un chico estudioso, que leía muchísimo, y que siempre "sabia". No me sentaba horas y horas a estudiar como algunas compañeras, porque ya había aprendido antes, y porque tenía buena memoria. Todo me interesaba entonces, y me interesa ahora. Compartía frustraciones (una profesora de Matemática, las clases de Dibujo, la de Lengua...

No me hacía del todo amigo de mis compañeros todavía, pero la respuesta tampoco era tan desagradable: una cargada por acá, un chiste pesado solamente... Podía sobrevivir, después del duro entrenamiento anterior.

En cuarto año cambió todo, claramente. Había viajado a Europa, había crecido 10 cm y aumentado unos 15 kilos en 3 meses, al punto en que tenían problemas para reconocerme. No era maduro sexualmente, ni mucho menos. En realidad, ni idea tenía de eso. Sí tenía algo más de imposición física. Y escuchaba música, de pronto. Había conocido a Pink Floyd, luego a Aerosmith, después al Heavy Metal. Y en esto último encontraba gente que se sentía furiosa como yo, que gritaba y pateaba porque las cosas no andaban bien. Sus problemas y los míos no eran los mismos, pero me identificaba. Metallica fue un gran amigo para mí. Durante un par de años fue mi única música, prácticamente. El hecho de que me encante leer fantasía y ciencia ficción también hace ver que quería evadirme todo el tiempo, y en realidad, no empezó entonces, sino mucho antes.

Llegó entonces el último año de secundaria, el 6º. En las vacaciones algo había hecho click en mi cerebro una vez más, y ya no necesitaba toda esa rabia. Sigo escuchando música pesada porque muchas veces es excelente si uno se molesta en entenderla, pero mi universo se abrió, y nunca ha dejado de expandirse: clásica, canción, española, étnica, rock... He hablado ya de mis gustos, y seguiré en otro momento.

Había descubierto, quiero creer, que para ser rebelde no hacía falta vestirse con un cartel de "¡Soy Rebelde! ¡Mírenme! ¡Estoy vestido de negro, con calaveras, mi pelo es largo! Descubrí que bastaba pensar para rebelarse, que alcanzaba con escribir lo que quería. Y que desconcertaba más siendo un rebelde bien vestido que con remeras metaleras.

Pero además descubrí otra cosa que fue mucho, mucho más importante: me sentí lindo, por primera vez en la vida. No un "soy más bonito que X", sino la idea de que era intrínsecamente bonito tal como era. Mi habilidad para el romance seguía siendo nula, y me dolía: tenía mucho que quería dar y nadie a quien dárselo. Pero ya no me importaba verme de esta o aquella manera, tener este o aquel pantalón. Sabía. Sabía.

Mi música entonces cambió. Retrocedí -avancé, más bien- a los '70, y luego a los '60, en busca de toda esa gente que ponía amor, sexo, pasión, humor, misterio y magia en sus canciones. Beatles. Rolling Stones. Aerosmith, Led Zeppelin. Luego volví a los '90, a los que pertenecía, y busqué lo mismo. Experimentación, la búsqueda de cosas nuevas en la música. Fusiones, que son un tipo de sexo entre melodías. El calor y el frío del jazz y el blues. Todo esto era yo, todo esto quería decir. Quería ver el amor de la misma manera que esos locos, quería los bailes en la lluvia. No he cambiado de opinión en esto.

Me costaba entonces y me cuesta ahora conocer gente, abrirme. Después de todo, esa idea es la que abre este texto. Pero podía hacerlo, veía cómo. Esto fue cambiando para mejor y para peor a lo largo de estos años, con algunos picos negativos que les he contado, y con otros momentos preciosos que tal vez escriba. Pero no era lo mismo. Tenía adentro mío una razón para no quedarme solo.

Es entonces que empecé el largo camino de vuelta hasta ustedes. Estas que les cuento, y alguna que me oculto todavía son las razones por las que soy. Es desde entonces, desde hace tanto tiempo, que me muestro y me oculto, como rutina: 5 años de teoría, y otros de práctica.

El resto de la historia es el de mis Universidades. Partes las he contado aquí, partes vendrán más adelante. Pero en general no es de ahora que vienen mis problemas. Así que, por ahora, los dejo con un Colorín colorado...

Contactarme - Contattarmi

Ningún dato es necesario, salvo antispam y el texto del mensaje.

Nessun dato è necessario, aparte antispam e il testo del messaggio.

Si tienes problemas con el formulario, escríbeme a la dirección de correo en la imagen:

Se hai problemi usando il form, scrivi all'email nell'immagine:

mailto image

Nombre / Nome
Email
Subject
Anti Spam: 2 + 2 =
Texto / Testo