The Inside Out


Este sitio La web

¿Sufriste un ataque de generosidad y quieres regalarme algo? ¡Gracias! Fíjate en mi lista de deseos en Amazon.

Hai avuto un attacco di generosità e vuoi regalarmi qualcosa? Grazie! Controlla nella mia lista dei desideri su Amazon.

Parting ways

17/02/2004

Hace ya un año mi abuelo José murió. El padre de mi novia también murió el año pasado. Decididamente, ese no fue un buen período para mí y para alguna gente a mi alrededor. Pero el viajar a ver a mis parientes hizo que me pusiera a pensar en lo que significaba mi abuelo para mí y en lo que veo en su desaparición. Además, el tema de la muerte, el más allá, etc., siempre me llevan a pensar en mis propias creencias de ateo que soy.

Decididamente, no creo en ningún tipo de cielo o infierno al que vayamos "luego". Creo que al morir nuestro cuerpo se degrada y funciona como escalón para que otros seres crezcan. Pienso que el cuerpo de mi abuelo está alimentando gusanos, bacterias y organismos varios, haciendo que el ciclo de la vida continúe. Y eso no es nada triste para mí: el que de mi abuelo surja más adelante otra criatura, una planta, incluso otro hombre, es algo que me llena de alegría.

Creo además que mi abuelo sigue en nosotros, sus hijos, nietos, bisnietos, que estamos aquí en parte gracias a él. Que vivió en gran medida para hacer que sus hijos lo superaran, y para que nosotros hagamos lo mismo con ellos. En ese aspecto, nadie va a morirse nunca. Y tengo que darle las gracias y un abrazo profundo al recuerdo de ese gran tipo que hace que hoy yo sea lo que soy.

Muchos me dirán que no creo en nada. No creo en lo que ellos creen, que es algo totalmente distinto. No creo en la existencia del alma como algo separable del cuerpo, de la misma manera en que al terminar de batir un huevo no creemos en una "esencia de huevo batido" que sigue existiendo (T. Pratchett dixit). Una de las mejores historias que conozco, la trilogía "Luces del Norte", hace bajar a dos niños al cielo/infierno para liberar a todas las almas presas allí, para que todos sus átomos puedan disfrutar de la felicidad de reunirse con el mundo nuevamente. El poder de la escena fue demoledor para mí, y espero poder compartirlo con alguien alguna vez. El punto esencial aquí es que la vida, como la muerte, es un proceso al que tendemos a ver como si fuera una cosa. En realidad, intentamos ver todo como cosas, por más que sean procesos u otros fenómenos. Pero entonces, ¿qué es el fuego? ¿Qué es un agujero?

Otra poderosa historia es la saga de Terramar, escrita por la californiana Ursula K. Le Guin. En ella, los momentos que más me tocaron muestran al protagonista intentando reparar el daño tremendo que ha hecho un mago que pretende no morir jamás. Los versos que siguen tal vez expliquen lo que quiero decir:

Only in silence the word,
only in dark the light,
only in dying life:
bright the hawk's flight
on the empty sky.

O, en castellano:

Sólo en el silencio la palabra,
sólo en la oscuridad la luz,
sólo en la muerte hay vida:
brilla el vuelo del halcón
en el cielo vacío.

La saga, como verán, es taoísta. Las situaciones se dividen o penden del hilo entre el yin y el yang; y la búsqueda del equilibrio es perpetua. Sin embargo, muchos de los destellos más grandes de cultura, civilización, amor, belleza han salido precisamente de mandar al diablo el equilibrio y romper los esquemas; así también tenemos los grandes desfalcos, las masacres, las noches solitarias y frías. ¿Es justo pagar con unas para tener los otros? Eso es lo que me lleva a no creer, al menos no en el dios de las religiones organizadas: para mí, dios es el universo, el universo es dios, y en realidad la pregunta no tiene demasiado sentido.

Como alguno sabrá, se me ocurrió crear la secta de Bob, cuyo único precepto es comer toda medialuna. Las adiciones a la liturgia, como la semana chanta y otras, son obra de otros desaprensivos, y me hacen notar el peligro de meterme en esto de las religiones organizadas. Es algo muy/moderadamente/nada gracioso, hasta el punto en que reflexioné lo siguiente: yo hago lo que hago porque creo que está bien; y admito que mi concepto de lo que está bien o está mal puede no ser el suyo de ustedes. Y por eso mismo, o a causa de eso, me rebelo contra un precepto que me dice "tenés que portarte bien y te doy un premio, si no, te castigo". No quiero "portarme bien" para ir al cielo, quiero hacerlo porque me siento bien, porque sinceramente creo en ello.

Pero por supuesto, yo no creo en nada, ¿no es así?

Gracias, una vez más, a todos los que quiero, y en particular a esos grandes hombres que fueron mis abuelos. Porque hoy estoy acá haciendo esto por ustedes.

Contactarme - Contattarmi

Ningún dato es necesario, salvo antispam y el texto del mensaje.

Nessun dato è necessario, aparte antispam e il testo del messaggio.

Si tienes problemas con el formulario, escríbeme a la dirección de correo en la imagen:

Se hai problemi usando il form, scrivi all'email nell'immagine:

mailto image

Nombre / Nome
Email
Subject
Anti Spam: 2 + 2 =
Texto / Testo