The Inside Out


Este sitio La web

¿Sufriste un ataque de generosidad y quieres regalarme algo? ¡Gracias! Fíjate en mi lista de deseos en Amazon.

Hai avuto un attacco di generosità e vuoi regalarmi qualcosa? Grazie! Controlla nella mia lista dei desideri su Amazon.

Regalos

27/01/2004

Cumplí años, como suelo hacer para estas épocas. 24 esta vez. Y este año tuve que repreguntarme varios conceptos importantes. Pero me estoy adelantando.

Mi novia, en un rapto de extrema brillantez, decidió leer mi agenda y llamar a mis amigos de todas partes para que me escribiesen cartas y para que enviasen fotos. Con ellas armó un gran álbum y me lo regaló. Pero eso no es todo: invitó a varios de mis amigos de otras provincias -Buanzo se pegó una vuelta, por ejemplo- que pasaron conmigo un hermoso fin de semana.

Y ahora que pasó todo y que tengo un respiro después de esa enorme alegría, me pregunto ¿por qué?

Es que, deben saber, yo realmente ya no recuerdo qué hice para tener amigos como los que siento cerca mío en estos días. Hace tanto que no los veía, tanto tiempo que no me tomaba la amistad como una ocupación seria, que me repregunto esto. Por supuesto, esta duda no viene de hace poco. Todo el tiempo me pregunto, como supongo que ustedes también, "¿Qué diablos verán en mí estas personas?" en el sentido de "Qué exactamente les estoy dando?" "¿Qué estoy mostrando a todo el mundo?"

No me malentiendan, no estoy paranoico. Cuando digo algo es porque quiero decirlo, cuando no lo hago directamente me callo. Hablar sin decir nada no me entusiasma.

Quiero decirles, una vez más, gracias. Gracias por estar conmigo, acompañarme, gracias por abrazarme aunque no los vea nunca. Ver el regalo que me han hecho esta vez me rebalsa, me deja temblando sin poder decir nada, pero esto es lo que diría en ese momento: Los quiero mucho a todos ustedes. Los quiero de verdad. Porque me quieren y me aceptan aunque no me entiendan, y porque se dejan querer a su manera aunque yo tampoco termine de entenderlos a ustedes. Porque a pesar de desplantes, chistes tontos o demasiado rebuscados, a pesar de que no aparezco y no hablo nunca, siguen estando ahí.

Una vez le dije a un amigo que "ser amigo es la montaña", y luego lo olvidé. Pero la frase es cierta: uno sólo se da cuenta de cuán amigo es de alguien cuando las cosas no andan bien, cuando uno está subiendo la cuesta. Desde arriba, lo único que se ve es el cielo, y la sensación de euforia nos invade. He tenido, o hemos tenido -la amistad se hace de a dos, o de a muchos- idas y vueltas, hemos tenido que volver a subir. Y ahora estamos casi ahí, casi ahí. Pero todavía falta, siempre falta. Y en eso nos ayudamos entre todos.

Como siempre pasa, yo que todo trato de escribirlo, en este momento no puedo más que decir lo básico, lo que siempre está ahí: gracias de nuevo, a todos ustedes.

Contactarme - Contattarmi

Ningún dato es necesario, salvo antispam y el texto del mensaje.

Nessun dato è necessario, aparte antispam e il testo del messaggio.

Si tienes problemas con el formulario, escríbeme a la dirección de correo en la imagen:

Se hai problemi usando il form, scrivi all'email nell'immagine:

mailto image

Nombre / Nome
Email
Subject
Anti Spam: 2 + 2 =
Texto / Testo