Inside
- Moránar
- Feliz Cumpleaños, amor
- Feliz Cumpleaños!
- The devil's advocate
- A long expected update
- Clavador de Querubín
- ...We'll be together tonight
- Keep Talking - Interpolation
- Religion
- Mis Ciudades - Le mie Cittá
- Soledad - Solitudine
- Diarios de la Motocicleta
- Devil's Dance
- Generosidad
- No tan mal después de todo
- That thing you do
- Nothingman
- Diario de Viajes 2
- Diario de Viajes 1
- Through the eyes of ruby
- Pictures of Lily
- Where the wild things are
- Parting ways
- Regalos
- Elecciones
- Psicología al pasar
- Fuera de mi cuerpo, dentro de mi mente
- Indifference
- La Noche de la Vigilia de los Cerdos
- Emociones y canciones
- De vuelta entre ustedes
¿Sufriste un ataque de generosidad y quieres regalarme algo? ¡Gracias! Fíjate en mi lista de deseos en Amazon.
Hai avuto un attacco di generosità e vuoi regalarmi qualcosa? Grazie! Controlla nella mia lista dei desideri su Amazon.
Mis ciudades
In Italiano30/11/2004
Hay algo en ciertas ciudades que determina que uno la ame o la deteste. Para cada persona es distinto, y no siempre uno lo comprende apenas lo ve. Esa mezcla de sensaciones y de gente, esa combinación multiforme de noches y cosas, esas mil caras que tiene una ciudad son blancas o negras. Al que viaja al lado mío posiblemente Brescia le parezca inmunda. A mi vecino de enfrente puede encantarle. Yo no la conozco.
Con Buenos Aires me pasó esto último: no tengo todavía idea de si me gusta o no, aunque tiendo más al disgusto. No sé por qué pero nunca logré ser uno con la ciudad, nunca logré mirarla a los ojos grises que debe tener seguramente, ocultos en alguno de sus barrios. Tal vez las bostas de perro, o el olor de la ciudad, o el calor en verano, o la mágica esquizofrenia que es Retiro, límite de dos mundos: si se paran frente a la torre de los Ingleses, verán a un lado Plaza San Martín, el Círculo Militar, Calle Florida a lo lejos. Dense la vuelta, y admiren la Villa de Emergencia 31 en todo su esplendor. Y ahora pregúntense: "¿Cuál de las dos es la verdadera?" o mejor aún: "¿Sería mejor si no viera una de las dos? No estoy seguro. No creo que la piel mejore solo escondiendo la sarna. Pero es cierto que la impresión que nos da una ciudad limpia es totalmente distinta, aunque equivocada.
Porque claro, podemos equivocarnos. ¿Es hermosa Parma, si no veo su lado terrible? Cualquiera diría que no, que me equivoco. Pero por otro lado, esa ignorancia es, como dicen, felicidad.
Por otro lado, pasé en Buenos Aires algunos momentos muy lindos: noches con amigos del alma, paseos con mi ex novia por Libertador, ciertas tardes en algún museo o en la Facultad, o con mis primos acribillándonos a balazos virtuales. ¿Cómo decidir?
Con otras ciudades es distinto: mi Mendoza es para mí una ciudad hermosa por varios motivos aparte de haber nacido en ella: la cultura del trabajo (verdadera o imaginaria), o la manera de crecer en el desierto, la montaña, son todas cosas que me hacen recordarla con afecto. Odio Los Angeles, y me encanta San Francisco (aunque no soy el único, creo). Londres me gusta, pero no tanto como antes. Bologna es hermosa, Parma es linda de día y más linda de noche, Roma es para mí un caos. Trieste es bella siempre, arriba y abajo por sus callecitas, como una Granada más sucia e italiana. Juro por Barcelona, por Granada con sus callecitas blancas, Sevilla con sus naranjos y su "¿Ozú, qué caló haze!" y su Alcázar, por Córdoba con su mezquita única. Aunque podría pasarme de Madrid. En realidad, como Sabina antes pienso que es una ciudad insoportable pero irresistible, seca y triste, pero sólo a medias. Hay que saber recorrerla, y nunca tuve el tiempo suficiente. Amo París de norte a sur y de una gare a las otras, aunque en mi cumpleaños haya hecho tanto, tanto frío.
Para ustedes sin duda cada caso será distinto. Algunos han tratado de enseñarme lo que ven en sus ciudades, del mismo modo que intento hacerlo yo. Alejandro y su Buenos Aires, Federica en Londres, Mirella en Parma o Alejandra en Trieste. Otros como Ghiso o Dario acaban de empezar. Otras veces, he aprendido yo solo, dando vueltas y terminando en lugares extraños pero tan lindos cuando los recuerdo más tarde. Otras más, es un amigo que comparte conmigo su ignorancia, haciendo entre los dos una especie de imagen estereoscópica. Entendiendo de a dos el alma de esa ciudad. Este es uno de los modos más lindos.
Le mie cittá
C'é qualcosa in certe città che determina se uno le ama o le detesta. Per ognuno é diverso, e non sempre lo si capisce a prima vista. Questa rinfusa di sensazioni e di persone, questa combinazione multiforme di notti trascorse e di cose, queste mille facce che una cittá ha a volte sono solo bianche o nere. A quello che viaggia accanto a me, Brescia puó sembrare immonda. Il mio vicino puó amarla. Io non la conosco.
Con Buenos Aires mi é successo quest'ultimo: non so ancora se mi piace o meno, anche se tendo piú al sentimento negativo. Non só perché, ma non ho mai potuto essere uno con la cittá, guardarla negli occhioni grigi che deve sicuramente avere, nascosti dietro al velo di qualcuno dei suoi borghi. Forse sono state le cacche di cane ubicue, o l'odore di terra e sporco, o il caldo per me insopportabile dell'estate, o la magica schizofrenia che é la stazione di Retiro, confine di due mondi: fermatevi di fronte alla torre degli Inglesi, vedrete da una parte Piazza San Martín, il Circolo Militare, via Florida. Girate centottanta gradi, e vedrete il borgo d'emergenza numero 31, in tutto il suo squallido splendore. E ora domandatevi, "Quale delle due é la vera cittá?" O meglio ancora: "Sarebbe davvero meglio se non vedessi una delle due?" Non ne sono sicuro. Non credo che la pelle sia sana solo perché uno nasconde le piaghe. D'altro canto, é certamente vero che l'impressione che ci da una cittá pulita é assolutamente diversa, anche se sbagliata.
Perché, ovviamente, possiamo anche sbagliare. È bella Parma, se non ho visto il suo lato terribile? Tutti diremmo di no, che sono sbagliato. Ma quell'ignoranza é, come dicono, felicitá.
Ho trascorso anche momenti bellissimi a Buenos Aires: notti con amici del cuore, passeggiate con la mia ex su Libertador, certi pomeriggi in qualche museo o in Facoltá, o con i miei cugini sforacchiandoci con pallottole virtuali. Come decidere?
Con altre cittá é diverso: la mia Mendoza é per me bellissima per parecchi altri motivi a parte l'esserci nato e cresciuto: la cultura del lavoro (vera o immaginaria che sia), la maniera di crescere nel deserto, la montagna, sono tutte cose che mi fanno ricordarla con affetto. Odio Los Angeles e ritornerei volentieri a San Francisco (anche se non sono l'unico a pensarla cosí, credo). Londra mi piace, ma non tanto come prima. Bologna é bellissima, Parma é carina di giorno e molto carina di notte, Roma é per me un caos. Trieste invece é bella sempre, andando sú e giú per le sue stradine e scale, come una Granada un pó piú sporca e italiana. Giuro per Barcellona, per Granada con le sue strade in bianco, per Siviglia con gli aranci, l'Alcazar e l'"Ozú, qué caló haze!", per Cordoba e la sua Mezquita unica al mondo. Potrei perfettamente sopravvivere senza Madrid. A dire il vero, come Joaquín Sabina prima di me, penso che é una cittá insopportabile ma irresistibile, asciutta e triste al meno in parte. Si deve sapere percorrerla, e non ne ho mai avuto il tempo. Amo invece Parigi da Nord a Sud, e da una gare alle altre, anche se per il mio compleanno é stata tanto, tanto fredda.
Per voi ogni sará sicuramente diverso. Alcuni hanno provato a insegnarmi quello che vedono nelle loro cittá, allo stesso modo in cui tento di farlo io. Alejandro e la sua Buenos Aires, Federica a Londra, Mirella a Parma o Alessandra a Trieste. Altri come Ghiso o Dario hanno appena incominciato. E altre volte ho imparato da solo, girando e arrivando a posti inaspettati ma cosí belli da ricordare. Altre volte ancora, é un amico o un'amica a dividere l'ignoranza con me, e facciamo tra i due una specie di immagine stereoscopica dell'anima della cittá, se ci riesce. Questo é forse il modo piú bello.
Contactarme - Contattarmi
Podés escribirme a mi e-mail, corrigiendo la dirección; o usar el siguiente formulario para enviarme un mensaje. No acepto mails sin texto.
Puoi scrivermi al mio indirizzo e-mail, corrigendo l'indirizzo, o usare il formulario per inviarmi un messaggio. Non accetto messaggi senza alcun contenuto.
Contactarme - Contattarmi
Ningún dato es necesario, salvo antispam y el texto del mensaje.
Nessun dato è necessario, aparte antispam e il testo del messaggio.